LA SOMBRA BAJO LA MAREA / bipersonal / Anilu Arostegui & Jhony Caballa
Ayer a las 20:31
“La Sombra Bajo la Marea”Bi PersonalAnilú Aróstegui / Jhony CaballaCentro Cultural Bellas Artes del Peru
El Arte es siempre una manera de auscultar nuestro presente y sobre ello mirar más allá de lo evidente.
“La Sombra Bajo la Marea” es el encuentro entre una pintora y un escultor quienes nos sorprenden con una lúdica propuesta donde el espectador, cómplice y participante, no puede quedarse sin tocar e involucrarse en todo lo que lo rodea: aquí todo se toca y todo actúa. Es así que apelando al lenguaje artístico, estos jóvenes nos sumergen en un fascinante viaje entre artilugios, cables, luces, sombras, técnica: ARTE FACTO puro.
Pero no se crea que esta sala es una loa a la tecnología. La osadía de Anilú Aróstegui, pintora y Jhony Caballa, escultor, jóvenes Artistas egresados de nuestra Alma Mater radica en confrontarnos con la sustancia final del propio lenguaje tecnológico, el mismo con que el hombre emprende la domesticación de la naturaleza y que es también el principio de su auto destrucción: el detritus tecnológico.
Así, emerge este poderoso alegato de vida, partícipes de la belleza y grandeza de los organismos del mundo marino, que habitan las profundidades oceánicas, no profanadas por el desvarió humano; escondidos y en total armonía con su medio. No es necesaria una investigación sesuda y compleja para ser testigos de lo hasta aquí expuesto.
Es sentido común ver lo desnaturalizado que es nuestro modo de vida con el Medio Ambiente, la estupida manera de creernos modernos. Entiéndase así esta inmersión a las profundidades de lo evidente como una plegaria en la búsqueda del respeto con el planeta, del consenso entre seres humanos para con la Vida, necesaria ante tantos hechos destructivos como el desarrollo industrial; la contaminación por la explotación y derrame de petróleo, relaves, fugas y demás tragedias ecológicas que rodean toda la parafernalia tecnológica; así como la estúpida y suicida carrera armamentista que sin reparo alguno lo humano violenta la estabilidad planetaria.
De no asumir esta plegaria acometeremos nuestro suicidio y con ello el del planeta, somos causantes de la contaminación de nuestros mares y con ello, de la desaparición diaria de organismos; eslabones imprescindibles para la continuidad y desarrollo de otros seres vivos. Somos suicidas, no culpemos a nadie de nuestro crimen.
Mar antiguo, madre salvaje, patria pequeña y fugaz, en tus orillas de rodillas, te aclamaré!
César Augusto Ramos Aldana
Curador y Antropólogo
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